Pedagogía
lenta, serena y sostenible
Cabe
destacar que lo que esta pedagogía propone se vuelve una necesidad en el
sistema educativo actual, porque con ella se pueden solventar diversos factores que impiden la eficacia del proceso de enseñanza y aprendizaje. Lo que esta pedagogía busca es que la educación
se vuelva una actividad en la cual se disfrute aprendiendo y no compitiendo por
quien lo hace más rápido, porque si bien sabemos muchas veces por salir rápido de
un trabajo o una tarea no reflexionamos lo que hacemos y puede acabar mal. La
idea es aprender con base a nuestras capacidades e intereses sobre la educación,
pero sin precipitación para conseguir conocimientos significativos. Si nos
devolvemos a cuando éramos niños y estudiábamos memorizando y siguiendo un
programa rígido del cual en muchos casos todo giraba en torno a trabajos que se
debían presentar de forma rápida porque la docente los pedía, vemos como de esa
forma se dejaba de lado el rico aprendizaje que esto nos podían haber generado
si se realizasen de otra manera (acoplándose a las necesidades del estudiante).
Un factor negativo que se presenta en la educación actual es el estrés generado
en docentes y discentes y que puede hasta provocar problemas de salud mayores,
y es que en muchos casos es ocasionado por un sistema acelerado e inflexible que
solo evalúa sin tomar en cuenta si aprendimos bien y se rige en períodos cortos
que exigen cada vez más sin tener como prioridad al mismo estudiante. Tal vez
si empleamos esta pedagogía correctamente sin mal interpretar que dar tiempo a
un alumno no significa dejarlo hacer lo que él quiera cuando quiera sin fijar ningún
tipo de exigencia necesaria, sino más bien centrarse en un interés cualitativo que
nos ayude a comprender los comportamientos, ritmos de aprendizajes, limitaciones
y necesidades de los estudiantes con base a lo que se les enseña. Termino con esta
cita de Novo (2010) «lo importante respecto al tiempo no es tanto si corremos
como si nos paramos, sino si tenemos criterios para saber cuándo hay que correr
y cuando se debe parar».