Desencanto y Utopía. La Educación en el Laberinto de los Nuevos Tiempos
En Costa Rica se plantea incentivar la igualdad de
condiciones en cuanto a la educación y que todos tengan el mismo acceso a ella.
No obstante, en busca de igualdad nos tropezamos con un alto índice de desigualdad
y una mejor educación para pocos. Se pretende que las personas con bajo
recursos se mantengan inmersos en el sistema educativo pero son excluidos de
tener una educación de calidad y por el mismo motivo, por ser personas pobres
que no pueden pagar para recibir una formación como muchos otros y se deben
conformar con recibir su educación en condiciones altamente deficitarias y
precarias. Por otro lado, la educación en la mayoría de los países de América responde
a aspectos comerciales y mercantiles dejándose de lado la formación de seres
pensantes y críticos en aras de transformar la realidad social. El desarrollo
de la educación técnica y dual son un gran ejemplo de esto, ya que se están
formando sujetos con deficiencias integrales y más bien con una función mecánica,
porque al ser una educación que busca que la persona se especialice de forma
limitada en una ocupación y que brinde servicios de calidad; la empresa que los
contrata más bien no invierte tanto dinero en salarios pero sí procura que el sujeto garantice un trabajo
eficaz y productivo en esas condiciones, es decir, se utiliza una dinámica de
mano de obra eficiente y barata. Con base a esto, la educación es un derecho humano fundamental
que no debe estar sometido a intereses de mercantilización ni al conocimiento
restringido, sino que se debe procurar construir una sociedad justa, con
dignidad, inclusiva e igualitaria.